"Herramientas e Instrumentos de Apoyo al Emprendedor".
   
.... Emprendimiento Creativo y Competitividad País
 

A propósito del Seminario "Herramientas e Instrumentos de Apoyo al Emprendedor y las pymes", realizado el Viernes 22 de Junio por la Fundación Palestina.

Uno de los “sellos de marca” que tiene la comunidad árabe en Chile es su capacidad emprendedora y su aporte a la industrialización del país. Desde su llegada a finales del siglo XIX los árabes se caracterizaron por emprender sus propios negocios hasta transformarse en importantes actores en rubros como la banca y la industria textil, siendo un importante apoyo en la etapa de sustitución de la importación.

La capacidad emprendedora resulta muy beneficiosa para aquellos países que la fomentan. El emprendimiento constituye un círculo virtuoso de generación de empleo: no sólo genera trabajo para el propio emprendedor y quienes conforman su nueva empresa, sino que también reactiva el trabajo para las pymes que van formando su red de proveedores y clientes. De esta forma, se va perfilando como un pequeño pero sostenido agente de crecimiento de la economía de un país.

Sin embargo, una de las características interesantes del emprendimiento es su estrecha relación con la creatividad. Hay quienes emprenden por imitación, creando una empresa idéntica a aquella del vecino porque se estimó que era buen negocio. Estos negocios difícilmente tendrán una rentabilidad más allá del mercado, y en un mercado perfecto tenderán al punto de equilibrio.

Pero lo novedoso está en descubrir en el emprendimiento creativo una de las claves para lograr dar un salto relevante en la obtención de rentabilidades superiores a la media.

El emprendedor creativo es aquel que está constantemente en busca de las mejores oportunidades, reinventando continuamente sus negocios para tener éxito en forma global. De un perfil actual y joven, logra transferir a sus emprendimientos una dinámica que rompe los paradigmas y la inercia de las grandes compañías volviéndolos más ágiles y competitivos.

Este tipo de emprendimiento mira mucho hacia fuera, trae ideas, y va generando redes mutuamente beneficiosas con otros emprendedores con quienes se complementa; teniendo siempre en mente ser altamente competitivo a nivel mundial.

Y como el todo siempre es la suma de las partes, el fomento de este emprendimiento creativo necesariamente redunda en un aumento de la competitividad país a nivel de la oferta de múltiples servicios y productos de cara al mercado global.

Volviendo al ejemplo de los árabes, dicen que el primer emprendimiento de todo inmigrante fue “emprender” el viaje a América para una nueva vida. Ellos tenían una cultura emprendedora, en donde desde su más tierna infancia tenían como modelo de vida el buscar mejores oportunidades, ser sus propios jefes, mirar hacia fuera y crear.

Un desafío para nuestra sociedad estará en generar una cultura de emprendimiento, fomentando la creatividad y creando instancias en colegios y universidades para que nuestras nuevas generaciones se animen a sembrar las primeras semillas de sus negocios. Si se nutren adecuadamente, se convertirán en los emprendimientos que mueven un país y lo hacen competitivo.

Jorge Daccarett Bahna
Director Ejecutivo Fundación Palestina Belén 2000 - Chile